La prestación media aumentará 12,6 euros al mes, mientras que los jubilados dispondrán de 14,5 euros más y las viudas de otros 25 euros.

Los jubilados han ganado solo parcialmente la batalla, ya que el Gobierno ha aceptado, a cambio del apoyo del PNV para rechazar los vetos a los Presupuestos del Estado para 2018, subir todas pensiones con carácter general, un 1,6% tanto para este ejercicio como para el próximo, siguiendo la evolución del IPC, tal y como reclamaban desde hace semanas.

Pero el triunfo ha sido doble, porque además ya no puede dar marcha atrás y la revalorización de las prestaciones mínimas y las no contributivas se mantendrá en el 3% anunciado. E incluso hay una tercera victoria, en este caso para las viudas, que verán cómo su base reguladora se elevará dos puntos por encima de lo pactado hasta el 56% en 2018 y llegará al 60% en 2019.

La mayor alza, para las viudas

El mayor crecimiento que estas subidas porcentuales le supondrán a los jubilados, le corresponderá a las viudas, aunque no a todas, solo a medio millón (según los cálculos estimados por el Gobierno en el proyecto de Presupuestos), ya que para que su base reguladora pase del 52% actual al 56% se les exige tener al menos 65 años, no percibir otra pensión pública -ni española ni extranjera-, no trabajar ni disponer de otras rentas superiores a aquellas que dan derecho a una pensión mínima. Pero para las que cumplan este requisito, les supondrá de media unos 25 euros más al mes, teniendo en cuenta que por cada punto que se incremente la base reguladora supone un 1,9% más y que la prestación media de este colectivo ascendió a 653 euros al mes en abril.

Asimismo, en 2019 dicha base reguladora se elevará hasta el 60% (una medida que ya se recogió en la reforma de 2011 pero no llegó a hacerse), lo que supondrá otro aumento de unos 88 euros, con lo que en apenas año y medio verán incrementarse sus ingresos en torno a 113 euros de media, de modo que prácticamente se equipararán al Salario Mínimo Interprofesional (fijado en 773 euros para el próximo año).

Las pensiones mínimas y contributivas mantendrán, por su parte, el incremento anunciado del 3%, casi el doble que el alza general. A modo de ejemplo, un beneficiario de la prestación mínima, que tenga 65 años y sea titular de una jubilación sin cónyuge a cargo, pasará a cobrar 656,9 euros al mes frente a los 637,7.