Se han realizado más de 30.000 inspecciones en cinco años derivadas de denuncias ciudadanas de fraude, fruto de las cuales habrían aflorado 11.500 empleos

El Ministerio de Empleo y Seguridad Social está muy satisfecho con la colaboración ciudadana en la lucha contra el fraude laboral, a través del buzón electrónico que el Departamento puso en marcha con este fin en 2013.

En los cinco años que lleva en funcionamiento -hasta diciembre de 2017-, el dispositivo ha proporcionado los siguientes datos a la Inspección de Trabajo: “La información ha permitido finalizar 31.245 inspecciones, que han derivado en 11.437 empleos y la tramitación de expedientes liquidatorios por un importe total de más de once millones de euros”.

El balance del buzón electrónico está recogido en el Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social para el periodo 2018-2020.

Bien es verdad que, en comparación con los datos totales de la lucha contra el empleo irregular, los resultados del buzón electrónico son pequeños: 11.437 puestos de trabajo legalizados representan el 2,25% de los 506.274 aflorados en los seis años del plan general de lucha contra el fraude laboral, que entró en vigor en 2012.

Once millones recaudados

Los once millones de euros recaudados por la liquidación de los expedientes de investigación sobre el trabajo irregular suponen el 1,25% de los 878,60 millones ingresados por la Inspección de Trabajo en esta cuestión del fraude en el empleo.

Sin embargo, la satisfacción de la administración laboral está más en el hecho de que el buzón electrónico ha abierto nuevas vías de investigación a la Inspección de Trabajo, como consecuencia de la apertura de la colaboración ciudadana. Un camino que nunca había sido explorado por la administración, más allá del procedente de los propios trabajadores de las empresas.

Así, el Plan de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social destaca que “las comunicaciones recibidas en el citado buzón no sólo han servido para aflorar empleo, sino que también están demostrando ser una herramienta muy útil para la planificación de actuaciones inspectoras”. Y también, para dar respuesta a situaciones de vulneración de los derechos fundamentales de los trabajadores”.

Denuncias anónimas

El carácter anónimo del buzón es un elemento fundamental que resalta el Ministerio para valorar su función. Así, el Departamento de Fátima Báñez, subraya que, con este instrumento, “se consigue mejorar la colaboración ciudadana, así como vencer las resistencias que puedan tener los trabajadores y otras personas a comunicar los incumplimientos laborales de que tengan conocimiento mediante el procedimiento ordinario de la denuncia, que exige la identificación de quien la formula”.

Difusión del operativo

El Ministerio apunta que ha difundido la función del buzón electrónico de denuncia, explicando sus objetivos a los empresarios y los sindicatos, y en conferencias y en seminarios.

En cinco años no consta ninguna denuncia de los sindicatos sobre el funcionamiento del dispositivo. También es verdad que el Ministerio de Empleo nunca ha difundido los resultados del buzón electrónico, como sí lo hace ahora en el Plan de Inspección de Trabajo y Seguridad Social hasta 2020.

En cualquier caso, Empleo destaca que “esta vía de comunicación directa entre el ciudadano y la administración se ha convertido en una fuente de información muy relevante que ha permitido mejorar las actuaciones planificadas de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social en la lucha contra la economía sumergida”.

Por todas estas razones, el Gobierno se propone “ampliar a otras materias del orden social la funcionalidad del buzón de lucha contra el fraude en el empleo”. Esto quiere decir que el Ministerio estudia que el dispositivo electrónico sirva para denunciar también irregularidades en las prestaciones de la Seguridad Social, la prevención de riesgos laborales o la existencia de empresas ficticias.

De hecho, con frecuencia las delaciones de los ciudadanos conducen a la Inspección de Trabajo por estos caminos. Así, el Departamento de Fátima Báñez ha previsto desarrollar en los próximos tres años un sistema informático que permita “visualizar patrones de fraude” y, por tanto adelantar, potencialmente, las posibilidades del delito, a partir de la “gestión intensiva de la información disponible”.