En primer lugar hay que destacar que una gran parte de los autónomos no tiene que practicar retenciones en sus facturas, en concreto aquellos dados de alta en actividades empresariales, que son las incluidas en la sección primera del Impuesto de Actividades Económicas (IAE).

Los profesionales autónomos sí que deben como norma general incluir retenciones del IRPF en sus facturas, cuando el cliente sea otro autónomo o una empresa. Se entiende por profesionales autónomos aquellos dados de alta en las secciones segunda y tercera del Impuesto de Actividades Económicas (IAE), relativas a actividades profesionales y actividades artísticas.

Cuando un profesional autónomo está dado de alta en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) están obligados a retener el IRPF en sus facturas, cuando el cliente sea otro autónomo o una empresa. Según una información del software de facturación Quipu, publicada por Agencia EFE, el resultado en la factura será la base imponible, más el IVA correspondiente, restando el IRPF.
IRPF en los autónomos.

El IRPF es un impuesto que grava la renta de las personas. Los autónomos van adelantando sus pagos de forma periódica con Hacienda. Con la declaración de la renta, se recalculan los ingresos obtenidos por ese profesional, ajustando el porcentaje de IRPF en función de las cantidades retenidas y facturadas. Si se ha retenido más de un 70% en la facturación, el autónomo estará exento de declarar el modelo 130 cada tres meses.

Excepciones a la normativa

En caso de que el trabajador por cuenta propia esté dado de alta en el primer epígrafe del IAE no hay que retener IRPF.
En el caso de actividades profesionales o artísticas, deberá retener el 15% de IRPF en sus facturas.

En el caso de los nuevos autónomos en actividades profesionales, en el año en que se dan de alta y los dos siguientes la retención a practicar es el 7%, siempre que en el año anterior no hayamos realizado actividades profesionales. A partir de ese momento la retención será del 15%.

Es requisito necesario no haber estado de alta en una actividad económica en los doce meses anteriores para poder tener derecho a esta retención reducida, que mejora la liquidez del que la obtiene y por tanto ayuda a iniciar la actividad y emprender.

Si pertenece a actividades en estimación objetivas por módulos, la retención que deberá aplicar en cada factura será del 1%.

Las actividades agrícolas, forestales y ganaderas deberán aplicar el 2% de retención de IRPF, excepto las actividades ganaderas de engorde porcino y avicultura, en los que será del 1%.

Las facturas a clientes particulares no llevan retención ya que esos particulares no presentan a Hacienda declaraciones por retenciones. Debes incluirlas siempre en facturas que emitas a otros autónomos (en actividades empresariales o profesionales) y a sociedades y personas jurídicas.

En cualquier caso, el tipo de retención a practicar no viene definido por el alta en Hacienda (modelo 037 o modelo 036). Por eso es muy importante contar con buen asesoramiento antes de hacerla, si necesitas ayuda, nuestro departamento de asesoría fiscal para autónomos puede ocuparse de todo. Contacta y nosotros te llamaremos.