Estos primeros dias de 2018 deben aprovecharse por las empresas no solo para cerrar el apartado del IVA, sino también para recopilar toda la información relevante a efectos fiscales de cara a la declaración de la renta, que se tendrá que realizar en unos pocos meses, algo que algunos olvidan hasta que llega ese momento. Sin embargo hay cosas que si no se han hecho hasta el 31 de diciembre, luego no se puede modificar.

Os queremos dar uno cuantos consejos que os serán de utilidad para anticiparse al cierre anual de cuentas, y para el comienzo de 2018.

  • Estudiar cambios en el régimen de tributación. Aquellos empresarios o profesionales que tributan por estimación directa pueden estar interesados en cambiar a una tributación por módulos, o viceversa. En algunos casos, por ejemplo en pequeños establecimientos de hostelería, tributar por módulos puede tener una ventaja fiscal muy grande, porque los índices suelen ser por metros cuadrados del local o por trabajadores.
  • Recuperar facturas. “Muchas veces desechamos ir recopilando facturas, pequeños importes que a la larga se acumulan”. El consejo es rebuscar entre los papeles de la mesa, en los cajones, y recopilar todas, para poder declararlo como gasto deducible. Y no sólo hay que pensar en el IVA, porque hay actividades que están exentas pero que cuentan para renta.
  • Si eres empresario o autónomo en los dos primeros años de actividad, debes recordar que durante los dos primeros años tienes la posibilidad de deducirte un 20% del beneficio. Esa reducción del beneficio tendrá efectos también para el Impuesto de Sociedades, con una reducción del tipo.
  • Posponer declaración de los gastos. Hacienda nunca permite posponer la declaración de los ingresos pero sí de los gastos. Hay veces que puede interesar posponer al año que viene los gastos si se espera una facturación más grande. La clave es que el IRPF es un impuesto progresivo al contrario que el de Sociedades, por lo que si este año has tenido rendimientos flojos y al final has tenido que afrontar un gasto fuerte, es posible que te convenga posponer la declaración de algún gastos. Esta posibilidad requiere un estudio en detalle.
  • ¿Trabajas en casa? Hay nuevas deducciones en 2018. Para los empresarios y profesionales que tributan por el IRPF y Autónomos y profesionales que trabajen en casa pueden desgravarse algunos de los suministros de casa. En concreto el 30% de los suministros en proporción a la parte de la casa que se emplea. Hablamos de las facturas de servicios (luz, agua, gas, Internet). Aunque sea una cantidad pequeña, existe esa posibilidad y no hay que desecharla, eso sí, requiere comunicar a Hacienda que se trabaja en casa. Y ojo también si estás pagando hipoteca, porque si te deduces gastos de actividad profesional no puedes deducirte de hipoteca por ese espacio de la casa.
  • Las dietas de los autónomos en 2018. La otra medida fiscal que entra en vigor es que se permitirá que los autónomos apliquen la dieta por manutención que ya tienen los trabajadores por cuenta ajena. Hasta un gasto de 26,67 euros está exento de impuestos, y hasta 53,64 si hace noche en otra localidad.
  • Reflejar las pérdidas patrimoniales. Si pierdes dinero también hay que declararlo, porque la única manera de poderlo recuperar en ejercicios siguientes es haberlo reflejado. A veces los datos fiscales no están correctos, porque Hacienda no sabe si has vendido una casa ni en cuanto la compraste o el valor de compra y venta de unas acciones. Hay que pedir la información a la entidad bancaria.

Esta lista en una relación, ni mucho menos exhaustiva, de algunos aspectos con repercusión tributaria a considerar en estos primeros días de año. Pero si quieres estar seguro de realizar bien el tránsito de un ejercicio desde el punto de vista fiscal, te aconsejamos que consultes con nuestros expertos que te podrán ayudar.