En esta época de recuperación económica, muchos parados de larga duración ven como tienen la oportunidad de hacer algunos trabajos esporádicos pero les surge la duda de si eso les obliga a estar dados de alta todos los meses o bien pueden hacerlo sólo durante el periodo en que están ejerciendo realmente la profesión.

No existe un límite que impida a un autónomo darse de alta y de baja como tal a lo largo de todo un año. La normativa sobre el autoempleo permite que un trabajador se registre como autónomo tantas veces como desee, al igual que ocurre cuando quiere dar por zanjado su trabajo por cuenta propia.

No obstante, existen dos requisitos a la hora de llevar a cabo estas acciones:

1º.- Cada vez que el autónomo comienza su actividad, debe registrarse en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. En caso contrario, incurrirá en sanciones económicas.

2º.- El autónomo deberá pagar meses completos. Es decir, aunque el alta y la baja como autónomo se produzcan con un margen de 15 días, por poner un ejemplo, el emprendedor pagará todo el importe correspondiente a su cuota mensual de autónomo.

¿Qué ocurre cuando el autónomo ejerce su actividad de forma habitual?

Para darse de baja como autónomo, la actividad empresarial debe darse por terminada, al menos durante un tiempo. La Ley recoge que cuando existe una cierta frecuencia en el desarrollo de actividades económicas, los autónomos deben seguir dados de alta. Por lo tanto, si en una actividad existe temporalidad, el autónomo puede darse de baja.

¿Y cuando esos trabajos son de temporada?

Es el caso de los trabajos, por ejemplo, de verano, donde un autónomo se da de alta para vender helados, poner un chiringuito en la playa, o vender productos de demanda elevada en esta época (juegos y accesorios de playa, actividades acuáticas, refrescos, etc.)

Evidentemente se trata de una actividad temporal, donde se produce una venta masiva durante los meses de buen tiempo y playa, pero que cuando llega el invierno, sin embargo, el negocio pierde clientela y es preferible cerrarlo temporalmente. Es durante esos meses de frío cuando el autónomo puede darse de baja.

No es el caso de un profesional que lo que pretende es darse de alta solamente para acumular las facturas de los trabajos que haya podido hacer durante varios meses.

Eso podría llevar  a ser calificada de actividad habitual y por tanto se le exigirá al autónomo que se dé de alta en el RETA, o incluso la propia Tesorería General de la Seguridad Social le puede dar de alta de oficio y reclamar las cuotas impagadas.

Hay que recordar además que ejercer la actividad sin estar dado de alta puede conllevar sanciones económicas, ya que los autónomos deben darse de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos antes de los 30 días siguientes a cuando se comenzó la actividad empresarial.

Si el autónomo no cumple con esta obligación, se expondrá a una multa de entre los 300 y 3.000 euros. Asimismo, el autónomo deberá abonar el importe correspondiente a las cuotas de la Seguridad Social con un recargo del 20% más los intereses generados por la deuda contraída.

Si no quieres exponerte a una sanción, pero quieres rentabilizar al máximo tus posibilidades a la hora de darte de alta como trabajador autónomo, puedes consultarnos y nuestros expertos te asesorarán lo que más te conviene.

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