Todos los autónomos tienen claro que los que paguen a Hacienda en concepto de IRPF está vinculado con los gastos que declare como deducibles, y que por lo tanto es muy importante conocer todos los conceptos que se puede descontar de los ingresos, y eso trabaje en casa o fuera de ella.

Uno de los principales puntos que debe tener en cuenta un autónomo son los gastos deducibles que se pueden incluir en la declaración trimestral de IVA.
Para eso, hemos realizado un listado con los requisitos y tipos de gastos que puedes deducir, trabajes tanto desde casa como fuera de ella.

¿Qué requisitos generales deben tener los gastos para poder deducírselos?
Básicamente se puede decir que los gastos han de estar relacionados con la actividad económica que se desarrolla, y ejemplos podriamos poner muchos, como por ejemplo el caso de quien se dedique a dar clases de música, puede deducirse gastos que estén relacionados con el material necesario para impartir las clases, instrumentos musicales, ete, pero evidentemente no puede deducirse una lavadora o una cocina, ya que no se considera un elemento que tenga que ver con las funciones que desarrolla.

Pero eso no es todo, ya que además, los gastos deben ser justificados a través de facturas y tickets de compra. Es muy importante que conservemos estos documentos si queremos deducir algún tipo de material que hayamos necesitado para el negocio.
Por último, los gastos se deben registrar en el libro de gastos e inversiones. Una vez se cumplan estos requisitos, el autónomo está un paso más cerca de poder incluir estos trámites en su declaración.

¿Cuales son esos gastos que un autónomo puede deducirse fiscalmente?
Hay distintos tipos de gastos deducibles:
De explotación: En este apartado el autónomo puede incluir cualquier material comprado que necesites para el desarrollo de la actividad empresarial (una vez más, nuestro diseñador gráfico y su tableta gráfica).
Seguridad social: Si la cotización de un trabajador depende del autónomo, éste puede deducirse el 50% en caso de baja por contingencias comunes.
Sueldos y salarios: Aquí se incluye el pago que el autónomo hace a los trabajadores en concepto de pagas extraordinarias, dietas, viajes de trabajo, seguros de accidentes, formación, etc.
Transporte: Siempre y cuando el vehículo que utilice el autónomo esté destinado a la actividad empresarial, puede deducir todos sus gastos. Desde la gasolina a cualquier tipo de reparación que le tenga que hacer, eso sí, todo debe ser justificado correctamente ante Hacienda.
Tributos: El IVA se podrá decir de las compras de productos o servicios que realice el autónomo y se justifiquen con la actividad empresarial, como puede ser la gasolina, comidas en restaurantes, etc. Para ello, debe presentar las facturas desglosadas.
Arrendamiento y reparación: El mantenimiento de las instalaciones (en caso de tener un local o terreno alquilado), puede ser un gasto deducible más.
Servicios exteriores: En caso de necesitar un servicio adyacente a la empresa, como puede ser un notario, abogado, comisiones comerciales o un publicista para nuestro diseñador, el autónomo puede justificar este plus como un gasto deducible más. Al igual que los gastos de la oficina como la luz o el agua.

¿Y si el autónomo trabaja desde casa?
Si eres autónomo y trabajas desde casa, existen una serie de gastos que podrás deducirte, siempre y cuando estén provocados por el desempeño de tu actividad profesional (Internet si necesitas das cursos online, por ejemplo). La cantidad deducible depende del número de metros del domicilio donde desarrollas tu trabajo y de si la vivienda está alquilada o es de tu propiedad. Lo fundamental, si eres autónomo tanto desde casa como en una oficina u otro lugar, es que puedas demostrar ante Hacienda cada gasto que quieras deducir, ya que de lo contrario, no podrás descontar dichas consumiciones.
Si la vivienda es alquilada: El autónomo podrá deducir la parte proporcional que dedique a realizar su trabajo de la cantidad mensual del alquiler, la parte proporcional de la renta; la compra del material necesario para realizar la actividad (equipo informático, etc). En relación a los suministros (agua, luz, gas y calefacción), si no tienes dos contadores, uno para la casa y otro para el espacio dedicado al trabajo, no podrás deducir los suministros, por lo que si vas a trabajar desde casa, lo ideal sería que separaras esas vías de gastos.

Si la vivienda es en propiedad Podrá deducir la parte principal que esté directamente relacionada con el desarrollo de la actividad profesional; como gastos de comunidad, amortización del inmueble, intereses de la hipoteca, seguro del hogar, impuestos locales como el IBI o los servicios de recogida de residuos urbanos, compras del material necesarias para desempeñar tu trabajo, etc.

Aunque ya prácticamente ha acabado el año, todavía estás a tiempo de incorporar esos gastos que durante el ejercicio no te has deducido y que te pueden ahorrar un pico en tu declaración
Si quieres que te informemos, contacta con nuestros expertos fiscales y ellos te podrán aconsejar lo que debes hacer para poder deducírtelos en este último trimestre, y que así te repercuta positivamente en tu declaración del IRPF.