Según una encuesta reciente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), la mayoría de profesionales, el 62 %, con contrarios a asimilar su base de cotización a sus ingresos reales.

Aunque a priori se trata de una de las polémicas más recurrentes de los últimos años en el mundo autónomo, como así también ha manifestado recientemente la nueva ministra de Trabajo, lo cierto es que las estadísticas dan la espalda a estas proclamas. Asimilar las bases de cotización a los ingresos reales, lejos de ser una demanda, es rechazada por seis de cada diez autónomos.Así lo acredita, al menos, una reciente encuesta realizada por la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) recogida en diario online El Independiente.

La mayoría de los profesionales (el 62,1%) son contrarios a asimilar su base de cotización a sus ingresos reales porque creen que esto supondría un aumento de su cuota, mientras que un porcentaje más reducido, del 22%, se muestra favorable a esta medida. Este porcentaje ha aumentado de forma significativa de forma significativa desde el 59% del anterior barómetro.

Recordemos que, en la actualidad, los autónomos pueden escoger libremente su base de cotización, modificadas recientemente con la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. El 85% de los autónomos persona física cotiza por la base mínima, de modo que todos aquellos profesionales con ingresos superiores a esa base tendrían que asumir un aumento de cotizaciones sociales que reduciría sus ingresos netos.

Ahora bien, lo cierto es que es un problema de gran trascendencia para los autónomos con ingresos más bajos, que tienen que asumir una cuota mínima con independencia de sus ingresos reales. Esta circunstancia provoca circunstancias injustas que hace que muchas actividades no se realicen o bien pasen a engrosar un nuevo negocio dentro de la economía sumergida, pese a la posibilidad de facturar sin ser autónomo, una posibilidad que la Seguridad Social no ha dejado clara.

En todo caso, la encuesta de ATA revela que al colectivo de profesionales autónomos no le gusta esta iniciativa. De hecho, un tercio de los autónomos aboga por rebajar cotizaciones y un 34% por reducir el IVA, medidas contrarias a una hipotética subida de cotizaciones sociales como consecuencia de asimilar la base a los ingresos reales.