Con la aprobación de la modificación de la ley del IRPF el pasado mes de Diciembre, nos encontramos con operaciones que reciben en este 2015 un mejor trato fiscal respecto a lo que se producía el pasado año.

La percepción de rentas altas

En la nueva tarifa aplicable a la base liquidable general se reducen tanto el número de tramos, de los siete actuales a cinco, como los tipos marginales aplicables en los mismos.

Ganancias patrimoniales a corto plazo que se deriven de transmisiones

A partir de 2015 todas las ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de transmisiones, formarán parte de la base imponible del ahorro, resultando irrelevante que los elementos transmitidos se hubieran adquirido con un año o menos de antelación.

La transmisión de cualquier elemento patrimonial por parte de contribuyentes mayores de 65 años  con reinversión en una renta vitalicia

A partir de 2015 se introduce un nuevo supuesto de exención por reinversión de las ganancias patrimoniales que se pongan de manifiesto en la transmisión de elementos patrimoniales por parte de contribuyentes mayores de 65 años, siempre que la totalidad del importe obtenido en la transmisión se destine en el plazo de seis meses, a constituir una renta vitalicia asegurada a su favor.

El importe máximo que se podrá destinar a constituir rentas vitalicias será de 240.000 euros. En caso de reinversión parcial, únicamente se excluirá de tributación la parte proporcional de la ganancia patrimonial obtenida que corresponda a la cantidad reinvertida.