En años anteriores, esta base de cotización se modificaba en la misma medida que lo hacía el Salario Mínimo Interprofesional. Los autónomos piden una reunión de urgencia con el Ministerio de Empleo para tratar el asunto.

Durante los últimos años, la Base Mínima de Cotización de los trabajadores autónomos (en la que cotizan la mayoría de ellos), se ha modificado en la misma medida que lo hacía el Salario Mínimo Interprofesional. Así ocurrió por ejemplo en el año 2015, en donde el Gobierno aprobó una subida de la cuota mínima a pagar por un autónomo de un 1%.

Con el anuncio de la subida del Salario Mínimo Interprofesional en un 8%, las Asociaciones que representan al colectivo de los autónomos se han puesto manos a la obra, y han solicitado una reunión urgente con el Ministerio de Empleo, con la intención de limitar, en la medida de lo posible, un incremento del 8% en lo que paga cada autónomo mensualmente. Según explica la Federación de Asociaciones del Trabajo Autónomo (ATA) en un comunicado, “ATA no aceptará una subida de las bases mínimas superior al 3%, igual a la subida de la base máxima, muy lejos de la propuesta de incrementarlas en un 8% realizada por el Gobierno”.

Esta reunión se producirá en virtud de lo establecido en la disposición adicional decimosexta del Real Decreto 8/2015 sobre la consulta a las organizaciones de autónomos en esta materia.

El Salario Mínimo, un problema para el autónomo
Las Asociaciones de autónomos pretenden con esta reunión limitar un impacto que sería tan sólo una más de las negativas consecuencias que está teniendo este hecho para los trabajadores autónomos.
Según informan desde la propia ATA, la base mínima de cotización de los autónomos societarios y los que tengan más de diez trabajadores crecerá en el mencionado 8%, de manera que los costes anuales en su cuota se incrementarán en torno a los 300 euros.
Por otro lado, dicha subida tiene una repercusión directa en los costes salariales a soportar por empleado. La subida es comprendida por el colectivo, sin embargo hubieran preferido una mayor previsión, para amoldarse al incremento de 1.000 euros anuales por empleado al que tendrán que hacer frente en 2017.