La Comunidad financia con 350.000 euros los cursos de empresas que se comprometan a contratar a los participantes

El plazo para solicitar estas ayudas está abierto hasta el día 28 de septiembre

Las empresas de la Región de Murcia que deseen formar en áreas muy específicas a potenciales trabajadores cuentan ya con una convocatoria de subvenciones de la Comunidad por valor de 350.000 euros, con el requisito de contratar a un mínimo del 40 por ciento de los desempleados participantes. A cambio, estas empresas no sólo obtienen empleados ya familiarizados con las tareas concretas que desarrollarán una vez formen parte de la plantilla, sino que además no deben afrontar gastos por la impartición de esa formación.

Es la Consejería de Empleo, Universidades, Empresa y Medio Ambiente, a través del SEF, la que financiará dichos cursos, con el objetivo de facilitar la obtención de cualificación y la posterior contratación de personas que se encuentren registradas como desempleadas. En la selección de candidatos se priorizará el acceso de aquellos que sean parados de larga duración o pertenezcan a algún colectivo vulnerable.

El plazo para solicitar estas ayudas, está abierto hasta el próximo viernes 28 de septiembre, y está previsto que los cursos se inicien en el primer trimestre de 2019. Entre las empresas que optaron por esta vía en pasadas convocatorias se encuentran, por ejemplo, Primark, Mecánicas Bolea, Crown Food o Adecco, y en la práctica totalidad de los casos el porcentaje de contratados siempre fue superior al 40 por ciento preestablecido.

La directora general del SEF, Severa González, subrayó que esta iniciativa “es sinónimo de cursos a medida para la empresa, porque facilitan que obtenga los perfiles que necesita exactamente. En cuanto a los alumnos, tienen la oportunidad de participar en la que probablemente es la modalidad de formación más atractiva que ofrecemos, con la posibilidad directa de incorporarse a la empresa”.
Con estos cursos, las empresas se benefician de la posibilidad de formar ‘a la carta’ a trabajadores en áreas muy concretas y en las que, por lo general, tienen problemas para encontrar los perfiles requeridos. Algunos ejemplos correspondientes a pasadas convocatorias son la microirrigación o la actividad sidero-metalúrgica.