Se trata de una prestación no contributiva de la Seguridad Social

Mediante el Real Decreto-Ley 20/2020, de 29 de mayo, publicado en el BOE de 1 de junio y con entrada en vigor el mismo día de su publicación, se crea una nueva prestación no contributiva de la Seguridad Social: el ingreso mínimo vital), con el objeto de prevenir el riesgo de pobreza y exclusión social de las personas que vivan solas o integradas en una unidad de convivencia, cuando se encuentren en una situación de vulnerabilidad por carecer de recursos económicos suficientes para la cobertura de sus necesidades básicas.

Se trata de un derecho subjetivo a una prestación de naturaleza económica compatible con las ayudas que puedan establecer las comunidades autónomas y caracterizada por garantizar un nivel mínimo de renta, proteger de forma diferenciada según se dirija a un beneficiario individual o a una unidad de convivencia, prolongarse mientras persista la situación de vulnerabilidad, permitir el tránsito desde una situación de exclusión a una de participación en la sociedad y ser intransferible salvo en los supuestos y con los límites previstos en el artículo 44 de la LGSS, es decir, para el cumplimiento de las obligaciones alimenticias a favor del cónyuge e hijos o cuando se trate de obligaciones contraídas por el beneficiario dentro de la Seguridad Social.

Requisitos exigidos para percibir el IMV

Para poder percibir el IMV deberán cumplirse los requisitos que se establecen en el RDL para ser persona beneficiaria, ser titular del IMV, acceder a la prestación y mantener su percibo.

En cuanto a los requisitos para ser persona beneficiaria del IMV, se establecen los siguientes:

1. Ser integrantes de una unidad de convivencia
2. Tener al menos 23 años y ser menores de 65.
3. Vivir solas o compartiendo domicilio con una unidad de convivencia de las contempladas en el apartado anterior, cuando no se integran en la misma, siempre que concurran las siguientes circunstancias:

  • No estar unidas a otra por vínculo matrimonial o como pareja de hecho en los términos definidos en la LGSS, salvo las que hayan iniciado los trámites de separación o divorcio o las que se encuentren en otras circunstancias que puedan determinarse reglamentariamente, a las que no se les exigirá el cumplimiento de esta circunstancia.
  • No formar parte de otra unidad de convivencia.

No podrán ser beneficiarias las personas usuarias de una prestación de servicio residencial, de carácter social, sanitario o sociosanitario, con carácter permanente y financiada con fondos públicos, salvo que se trate de mujeres víctimas de violencia de género o víctimas de trata de seres humanos y explotación sexual, realizándose para estos supuestos una nueva remisión a futuras regulaciones reglamentarias.

Requisitos para ser titular del IMV

La titularidad recaerá sobre aquellas personas que tengan plena capacidad de obrar, y a ellas corresponderá la solicitud del IMV (aunque deba ir firmada por todos los integrantes de la unidad de convivencia mayores de edad no incapacitados judicialmente) y su percepción (aunque se emplaza a un futuro desarrollo reglamentario la posibilidad de pago de la prestación a otro de los miembros de la unidad de convivencia), en nombre propio o en nombre de una unidad de convivencia a quien representan.

Pero, además, deben tener una determinada edad en función de si están o no integrados en una unidad de convivencia:

  • Para los que estén integrados en una unidad de convivencia se exige que tengan una edad mínima de 23 años, o ser mayor de 18 años o menor emancipado en caso de tener hijos o menores en régimen de guarda con fines de adopción o acogimiento familiar permanente, y ser menores de 65 años salvo que la unidad de convivencia esté integrada solo por mayores de 65 años y menores de edad o incapacitados judicialmente, en cuyo caso el titular será el mayor de 65 años que solicite la prestación.
  • Para los que no estén integrados en una unidad de convivencia, la edad mínima será 23 años o mayor de edad si se trata de mujeres víctimas de violencia de género o víctimas de trata de seres humanos y explotación sexual.
  • En aquellos supuestos en que en una unidad de convivencia existieran varias personas que pudieran ostentar tal condición, el titular será la persona a la que se le reconozca la prestación solicitada en nombre de la unidad de convivencia.
  • Por último, se señala que en un mismo domicilio podrá haber un máximo de 2 titulares.

Requisitos para acceder a la prestación

El RDL exige a estos efectos el cumplimiento de los siguientes requisitos, tanto en el momento de presentación de la solicitud, o al tiempo de solicitar su revisión, como durante el tiempo de percepción del IMV:

Los requisitos a cumplir por todas las personas beneficiarias, estén o no integradas en una unidad de convivencia son:

1. Tener residencia legal y efectiva en España
2. Encontrarse en situación de vulnerabilidad económica por carecer de rentas, ingresos o patrimonio suficientes.
3. Haber solicitado las pensiones y prestaciones vigentes a las que pudieran tener derecho.
4. Si no están trabajando y son mayores de edad o menores emancipados, figurar inscritas como demandantes de empleo, salvo en los supuestos que se determinen reglamentariamente.

Además se establecen una serie de requisitos específicos para personas de entre 23 y 65 años que viven solas, o que compartiendo domicilio con una unidad de convivencia no se integran en la misma, así como para aquellos que formen parte de una unidad de convivencia.

Finalmente el RD establece una serie de requisitos para mantener el percibo de la prestación.

En cuanto a la cuantía, el importe del IMV vendrá determinado por la diferencia entre la cuantía de la renta garantizada y el conjunto de todas las rentas e ingresos de la persona beneficiaria o de los miembros de la unidad de convivencia del ejercicio anterior

La prestación se mantendrá mientras subsistan los motivos que dieron lugar a su concesión y se cumplan los requisitos y obligaciones previstos en el RDL.

La prestación económica se solicitará preferentemente en la sede electrónica de la Seguridad Social o a través de aquellos otros canales de comunicación telemática que el INSS tenga habilitados al efecto.