La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha garantizado que si los trabajadores sujetos a un ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo) finalmente son despedidos tendrán una prestación de desempleo de 180 días, es decir, seis meses, aunque no hayan cotizado lo suficiente para generar ese subsidio o lo hayan ido consumiendo durante la pandemia.

Entrevistada en La Hora de la 1, Díaz ha querido aclarar el concepto de “contador a cero” y ha explicado que las personas que han estado en un ERTE “si dentro de un año y medio le despiden les van a reponer esa prestación de 180 días, algo que no había pasado nunca” y que se debe a las medidas contra la crisis generada por el coronavirus.

De cara a la ampliación de los ERTE, la ministra se ha escudado en que la fecha se está debatiendo en la mesa de negociación con los agentes sociales, pero que “no tendría mucho sentido dejarla en el 31 de diciembre y afrontar la prórroga en medio de la campaña de Navidades”.

Díaz asegura que los ERTE se mantendrán pero la fecha está abierta: “Diciembre no es el mejor plazo”

Con respecto a la posibilidad de que a partir de seis meses caiga la base reguladora del 70 % al 50 %, Díaz ha indicado que “el Gobierno es muy sensible” a este asunto y que su objetivo es “mantener la política de rentas”. Asegura que todo el Gobierno trabaja unido para mantener la protección social. “El momento clave es justamente ahora”.

Sobre la baja para padres de hijos que tengan que guardar cuarentena, la ministra ha recordado que sigue vigente el plan Me cuida, que permite adaptar la jornada para conciliar y cuidar a los menores, aunque esta opción supone un recorte salarial proporcional. En este sentido, sostiene que el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, trabaja para extender la incapacidad temporal por cuarentena a los padres que tengan que cuidar a sus hijos, un asunto que se discutirá en la mesa de diálogo social.

Gastos del teletrabajo

El acuerdo sobre el teletrabajo está casi cerrado, la ministra afirma que solo resta una reunión de carácter técnico antes de llegar a un consenso. “Esta ley va a salir adelante con cuatro características: va a ser voluntario; garantizará la igualdad de derechos en trabajo a distancia y presencial; mantendrá los derechos colectivos y se compensarán los gastos”.

En concreto, Díaz ha subrayado que los gastos que tenga el teletrabajador por desarrollar su labor a distancia “tiene que sufragarlos el empresario” y ha avanzado que la ley no irá en el Consejo de Ministros de este martes pero “va a ir esta semana”.

“El teletrabajo tiene enormes riesgos. Las mujeres nos sobrecargamos. También en tiempo de pandemia, con el hijo en el regazo teletrabajando, no es el modelo (…) El teletrabajo tiene sesgos y fisuras de clase y de género, y riesgos en materia de prevención de riesgos laborales. Vamos a elevar una nueva forma de trabajar que va a cambiarlo todo”, apunta la ministra.