La ministra de Hacienda apunta que sólo prevé “ajustes” en los impuestos

Mantiene el compromiso de actualizar las pensiones

La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, explicó que el Ejecutivo no abordará la reforma estructural del sistema fiscal hasta que no termine la pandemia del Covid-19 pero sí planteará “en el momento inmediato algunos ajustes para preservar el Estado del bienestar”. Montero contó que el Gobierno estudia informes sobre el IVA en la educación y la sanidad privada, además de sobre la revisión de los beneficios fiscales de planes privados de pensiones: “Pero todavía no hemos tomado la decisión sobre cuáles van a ser los elementos objeto de ajuste”.

“Las reformas profundas, que afectan al modelo productivo, a la estructura, como por ejemplo al impuesto de sociedades, es lógico y razonable lo acompasemos a este momento y por tanto, esperemos a que pase esta tempestad”, aseguró. El Gobierno -dijo- quiere reformar el sistema fiscal para que tenga “un mejor rendimiento, sea más redistributivo, más progresivo, más justo”, y apuesta por abordar esa reforma con el asesoramiento de un comité de expertos.

En cuanto a la recaudación tributaria, ha detallado que ha disminuido un 7,7% en términos homogéneos hasta agosto, pero que ese mes la bajada fue del 4,2%: “No crecen, caen menos. Hay que esperar al pago fraccionado de sociedades de octubre”.
También mantuvo que el compromiso del Gobierno es actualizar las pensiones según el Índice de Precios de Consumo (IPC), mientras que para un aumento del sueldo de los funcionarios en esos mismos términos habrá que “hablar con los sindicatos, a ver cuáles son sus prioridades”. Defendió la habilitación del fondo de 16.000 millones para la recuperación que el Ejecutivo puso en marcha antes de derogar la senda de déficit: “El Gobierno no ha dicho suspéndanse las reglas fiscales y endéudense, sino que lo que ha hecho es endeudarse él para que las comunidades no tuvieran sus cuentas deterioradas”.

Negó que controlar el gasto fuese un objetivo del Gobierno, que estaba centrado en “resolver la situación de la pandemia, en dar recursos a las comunidades, que la Seguridad Social también contara con recursos para poder bonificar las cotizaciones y todo lo que implican los ERTE”.

Y destacó que en el segundo trimestre se registró una “caída histórica, pero en el tercero se está viendo cómo la recuperación poco a poco se ha ido asentando y hoy no tiene nada que ver el escenario” de abril.

Durante la negociación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE), van a ponerse en contacto con todos los partidos para mostrarles “la propuesta de presupuesto, escuchar cuáles son las aportaciones, las sugerencias y ver cuál es el ámbito de acuerdo que pueda haber”.

Defendió que, en unas cuentas públicas con 27.000 millones más y 31.000 millones de transferencias a la Seguridad Social y las comunidades, “el Gobierno no está tan pendiente como los anteriores de a quién le pone el déficit, en términos de quién paga la factura, sino de lo que hay que hacer”, con aumentos en educación, sanidad y atención a la tercera edad.