El Consejo de Ministros aprobó ayer la Estrategia Nacional del Impulso al Trabajo Autónomo 2021-2027, cuyo «objetivo» es dar al trabajo por cuenta propia una nueva definición legislativa para esclarecer las diferencias que hay dentro del colectivo y adaptarla a los nuevos tiempos. Este es uno de los múltiples temas que se recogen en el documento aprobado ayer por el Gobierno, entre los que también destaca la intención de unificar diferentes modelos tributarios para relajar las cargas administrativas de los autónomos, un plan nacional de relevo generacional o facilitar el emprendimiento para las localidades con menos de 5.000 habitantes.

Una de las primeras medidas que contempla la Estrategia -comúnmente conocida por sus siglas como ENDITA- es la reforma del artículo 1 de Ley 20/2007, de 11 de julio, del Estatuto del trabajo Autónomo, en la que se establece la definición del trabajo autónomo.

¿Cómo será la nueva definición de autónomo?

Con la nueva definición de autónomo, el Gobierno no sólo pretende profundizar aún más en la lucha contra el uso de falsos autónomos (esto es un trabajador asalariado encubierto bajo la figura de un trabajador por cuenta propia), sino que va más allá. Se abordará la controvertida definición de la habitualidad en el trabajo por cuenta propia de la que deriva responsabilidades con Hacienda y con la Seguridad Social, hasta la figura del empresario o la reformulación de los conceptos de ajenidad y autonomía.

Uno de los primeros aspectos que se volverá a reformular será el tema tan controvertido de la habitualidad. Recordemos que uno de los requisitos que obligan al alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) es realizar una actividad de “manera habitual”. El problema hasta ahora era saber exactamente lo que se considera como una actividad por cuenta propia habitual y otra esporádica. A partir de lo que se considere como “habitual” será obligatorio su inclusión en el Régimen Especial, el pago de una cuota y las obligaciones que un autónomo tiene con Hacienda. De ahí la importancia de su concreción. Muchas personas que tienen una actividad no asalariada piensan que la inclusión en el RETA depende de los ingresos que obtienen y no es así. Con la ley en la mano, una persona que obtiene un rendimiento, por bajo que sea, de manera habitual, es decir repetitiva, de un trabajo por cuenta propia tendría la obligación para Hacienda y para la Seguridad Social hacerse autónomo.

Otro aspectos importantes que se incluirían en esta nueva definición será “cuándo se considera que un autónomo no es un autoempleado, sino es un empresario.
Los seis ejes de la Estrategia
Aparte de la nueva definición del trabajo autónomo, la Estrategia Nacional del Impulso al Trabajo Autónomo 2021-2027 (ENDITA) recoge otros importantes hitos para el colectivo. Según explicó la vicepresidenta de ATA, Celia Ferrero: “es un ejercicio resumen de todo el ámbito de acción sobre el cuál se puede mejorar en materia de trabajo autónomo. No obstante, y aunque desde ATA hacemos una valoración positiva, hay que decir que no dispone de una asignación presupuestaria, ni de un objetivo reglamentaria, por lo que esperamos que no se quede en una declaración de intenciones”
La ENDITA aborda todos aquellos aspectos que afectan al trabajo por cuenta propia empezando por una nueva definición, siguiendo por nuevas regulaciones fiscales y laborales y finalizando con mejoras mejoras formativas y el fomento del emprendimiento.

La Estrategia está articulada en los siguientes seis ejes:

1.-Hacia la inclusión y la cohesión social por medio del trabajo autónomo. Dónde se abordará la nueva definición y la cotización vinculada a los ingresos reales, entre otras cuestiones.
2.-Fijar población al territorio: con la intención de poner en marcha programas de fomento del trabajo autónomo en zonas rurales y municipios de menos de 5.000 habitantes, que fijen población.
3.-Promover la digitalización y modernización del trabajo autónomo. Con el apoyo y acompañamiento los emprendedoras en las distintas etapas de sus proyectos
4.-Por un trabajo autónomo sostenible: con la puesta en marcha de diferentes programas y ayudas para conseguir que los autónomo reduzcan el impacto ecológico mejorando su eficiencia energética.
5.-Impulsar la formación especializada para el trabajo autónomo
6.-Igualdad de género: la conciliación de las personas trabajadoras

Algunas de las medidas más importantes que recogería la ENDITA

A falta de conocer el documento final de la Estrategia Nacional del Impulso al Trabajo Autónomo 2021-2027 (ENDITA) que fue aprobado este martes por el Consejo de Ministros, algunas de las medidas que recoge el borrador y que podrían resultar interesantes para los autónomos son:

1.-La unificación de diferentes modelos tributarios
Se quiere reducir las cargas burocráticas de los autónomos unificando diferentes modelos tributarios. Según el texto al que ha accedido este diario digital: “impulsar la prestación integral del servicio de confección de autoliquidaciones trimestrales, Modelos 130/131 y 303, y anuales, Modelo 100, y reducción de cargas de presentación de declaraciones informativas, a través de la presentación trimestral de los Libros unificados del IRPF-IVA, con el objetivo de reducir las cargas fiscales”.

Un medida que según ATA va ligada a los “futuros requerimientos que va a hacer a los autónomos la Agencia Tributaria a través, por ejemplo, del uso la facturación electrónica. Con ello, la AEAT va a tener cada vez más información sobre la actividad del trabajador por cuenta propia y no va tener que estar requiriendo datos de forma continua en diferentes modelos. Por lo que podrán simplificarse”.

2.-Un plan nacional para el relevo generacional
Los autónomos que no encuentran a nadie al que poder dejar su actividad podrían contar con una iniciativa a nivel nacional que les permita realizar un verdadero relevo general. Hasta la fecha sólo se han puesto en marcha iniciativas de relevo generacional autonómicas.

3.-Formación específica para los autónomos
Se quieren impartir diferentes actividades formativas para los trabajadores por cuenta propia. Se plantean acciones coordinadas con la Agencia Tributaria para entender los diferentes procesos fiscales a los que están obligados, también en mejora de la prevención de riesgos laborales o cualquier otro ámbito que puedan necesitar.