En el último borrador que han puesto los técnicos de Trabajo sobre la mesa de negociación desaparece el carácter preferente de este mecanismo

El Gobierno ha rectificado ante las presiones de las patronales CEOE y Cepyme y ha restaurado la libertad de las empresas de presentar un despido colectivo -un expediente de regulación de empleo (ERE)- por causas objetivas, dentro de la legalidad vigente, si consideran que es la mejor solución para resolver su crisis. Las causas objetivas son económicas, tecnológicas, organizativas y de producción.

“El Mecanismo de Sostenibilidad en el Empleo será preferente frente a las extinciones por causa económica, técnica, organizativa o de producción, debiendo la empresa motivar suficientemente en el caso de extinción por estas causas que el mecanismo del presente precepto es inviable para resolver de modo proporcionado y razonable la situación en la que se encuentra la empresa”. Con ese párrafo, en anteriores versiones el borrador de la reforma laboral, el Ministerio de Trabajo pretendía blindar las plantillas en las empresas en situaciones de crisis, haciendo preferente la opción de la reducción de jornada (a través del nuevo MSE que vendrá a complementar a los ERTE en el marco legislativo) frente al despido. El planteamiento ha sido eliminado en la última propuesta del Ministerio.

En el último borrador que han puesto los técnicos de Trabajo sobre la mesa de negociación desaparece el carácter preferente de este mecanismo -que permitirá a las empresas reducir la jornada de los trabajadores cuando, por razones imprevisibles, ajenas a la voluntad empresarial, vean impedido o limitado el desarrollo normalizado de su actividad- frente a las extinciones de contratos por causas objetivas (económicas, técnicas, organizativas o de producción).

Aunque sí se mantiene la cláusula que exigirá a las compañías que recurran a esta herramienta de flexibilidad interna un compromiso de mantenimiento del empleo (similar al que opera en los actuales ERTE), con este giro el Ministerio elimina rigidez a su propuesta en aras de acercar posturas con una patronal que se ha mostrado reacia a negociar estos y otros planteamientos que, consideran, van en contra de la adaptabilidad que necesitan las empresas en la actual coyuntura de crisis.