La propuesta divide a los autónomos en 13 tramos, que van desde lo que ganan menos de 600 euros al mes a los que ingresan más de 4.050

Entraría en vigor en 2023 y con un período de transición de 9 años

El ministerio de Inclusión y Seguridad Social ha presentado este jueves su propuesta para reformar la cotización de los trabajadores autónomos y graduarla en función de sus ingresos. En un planteamiento que el equipo de José Luis Escrivá ha planteado a los agentes sociales y que responde a uno de los compromisos adquiridos con Bruselas, el componente 30 del plan de recuperación, donde se establece que se implantará un nuevo sistema de cotización de los autónomos “basado en los rendimientos por la actividad económica desempeñada”.

Se quiere romper así el sistema actual que prevé la facultad de elección de la base de cotización, independientemente de los ingresos que se tengan, con el resultado que casi el 85% del colectivo lo hace por la base mínima.

La propuesta divide a los autónomos en 13 tramos, que van desde lo que ganan menos de 600 euros al mes a los que ingresan más de 4.050. De esta manera, la cuota mínima a pagar sería de 184 euros al mes para los autónomos del tramo que ingresen menos de 600 euros al mes, y que aumentaría hasta los 1.267 euros para los del tramo de máximos ingresos, los que superen los 4.050 euros. Además, habrá una tarifa plana reducida de 70 euros en los dos primeros años para los autónomos con menos ingresos. Para dar más flexibilidad el sistema, cada autónomo podrá cambiar de base seis veces al año en función de sus ingresos.

 Fuente: Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

Ir a una cotización de los autónomos basada en los rendimientos por la actividad económica

El sistema se aplicaría a partir de 2023 de forma gradual a lo largo de nueve años, con revisión cada tres años.

“Tener una base de cotización adecuadas ofrecerá un nivel de protección mucho mayor”, indican fuentes del ministerio de Inclusión, que calculan que, con este sistema, dos de cada tres autónomos verán reducidas sus cotizaciones con respecto al sistema actualmente en vigor. Apuntan que los que ahora tienen ingresos más reducidos pagarían hasta 1.300 euros menos al año. Y en referencia a los que ganan entre 600 y 900 euros al mes, que es un colectivo muy numeroso, se ahorrarán unos 600 euros al año con el nuevo sistema.

El lunes habrá nueva reunión de la mesa para discutir esta propuesta, que ya ha provocado reacciones dispares, con las críticas de ATA, asociación ligada a la CEOE, y la posición favorable de UPTA y UATAE. En concreto, por parte de ATA, su presidente Lorenzo Amor ha dicho que “no le gusta nada la música” y que lo planteado supondría que un autónomo que “ahora facture 2.300 euros al mes en nueve años pague a la Seguridad social el doble que ahora”.

En cambio, el presidente de UPTA, Eduardo Abad, considera que con el nuevo sistema se corregirán situaciones como la del millón de autonómos que con rendimiento de trabajo por encima de 25.000 euros cotizan por las bases mínimas. “Es algo que el sistema no puede permitirse”, ha dicho Abad.

Desde UATAE también han valorado positivamente el inicio de la negociación y han pedido que el nuevo sistema de cotización de autónomos “llegue lo antes posible a quienes menos ingresos tienen”.

El ministerio de Inclusión y Seguridad social ha presentado hoy una nueva propuesta para reformar la cotización de los trabajadores autónomos y graduarla en función de sus ingresos. En un planteamiento que el equipo de José Luis Escrivá ha planteado hoy a los agentes sociales y que el lunes seguirán discutiendo.

La propuesta divide a los autónomos en 13 tramos, que van desde lo que ganan menos de 600 euros al mes a los que ingresan más de 4.050. “Tener una bases de cotización adecuadas ofrecerá un nivel de protección mucho mayor”, indican fuentes del ministerio de Inclusión, que calculan que con este sistema, dos de cada tres autónomos verán reducidas sus cotizaciones con respecto al sistema actualmente en vigor.

De esta manea, la cuota mínima a pagar sería de 184 euros al mes para los autónomos del tramo que ingresen menos de 600 euros al mes, y que aumentaría hasta los 1.267 euros para los del tramo de máximos ingresos, los que superen los 4.050 euros. Además, habrá una tarifa plana reducida de 70 euros en los dos primeros años para los autónomos con menos ingresos.

El sistema se aplicaría de forma gradual a partir de 2023 y a lo largo de nueve años, con revisión cada tres años. El lunes habrá nueva reunión de la mesa para discutir esta propuesta, en la cual los agentes sociales podrán trasladar sus primeras reacciones al planteamiento del ministro Escrivá.