La Vicepresidencia segunda y Ministerio de Trabajo y Economía Social; el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones; las organizaciones sindicales CCOO y UGT y las organizaciones empresariales CEOE y CEPYME han acordado prorrogar los ERTE hasta el 28 de febrero de 2022. Se trata del VI Acuerdo en Defensa del Empleo alcanzado en el marco del diálogo social.

Para facilitar la transición de los ERTE, el modelo actual seguirá vigente durante el mes de octubre. Es decir, hasta el 1 de noviembre se mantienen las exoneraciones del 75% y el 65% para los ERTE por impedimento, según el tamaño de la plantilla de la empresa que las reciba.

Las empresas que actualmente estén en ERTE tienen el mes de octubre para renovar su expediente y volver a presentarlo ante la autoridad laboral competente. Si no lo hacen, el ERTE que hasta ahora se ha mantenido decaerá. De esta forma, la Inspección de Trabajo podrá revisar las condiciones y casuística de la empresa y cerciorarse que la entidad no está incurriendo en una falsa causa mayor para justificar su expediente temporal de regulación de empleo.

Para conocer las condiciones específicas a aplicar a los ERTE a partir de diciembre tendremos que esperar a que se publique el Real Decreto que prorroga los ERTE hasta febrero de 2022.

Cambios en la formación para aquellos trabajadores que estén en ERTE

En esta prórroga de los ERTE hasta febrero de 2022, el mecanismo pone el foco en la formación como paso fundamental para mejorar la empleabilidad e incrementar la capacitación de las personas trabajadoras. A partir del 1 de noviembre, estarán vigentes las nuevas modalidades, con mayores exenciones en la cotización a la Seguridad Social para las empresas que realicen acciones formativas.

En cuanto a estas acciones formativas, deberán realizarse antes del 30 de junio de 2022.

Prórroga de los ERTE hasta febrero 2022: Garantías para las personas trabajadoras

Los ERTE seguirán contando con las cláusulas de protección como, entre otras, el llamado contador a cero, que se amplía hasta el 31 de diciembre de 2022, o la cláusula de mantenimiento del empleo.

En esta prórroga de los ERTE también se mantienen las limitaciones a la subcontratación, a la realización de horas extraordinarias o los límites relacionados con el reparto de dividendos y el acceso a estas ayudas por parte de empresas domiciliadas en paraísos fiscales.

Además, se reconoce, una prestación extraordinaria por desempleo para para los trabajadores fijos discontinuos.